Guterres insta a los gobiernos a poner los derechos humanos en primer lugar en sus respuestas al COVID-19

by Marc Limon, Executive Director of the Universal Rights Group Asuntos contemporáneos y emergentes, Blog, Blog, Más allá del Consejo

A finales de abril, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, lanzó un nuevo y relevante informe en el que pedía que se coloquen los derechos humanos en primer lugar en la conducción de la respuesta de la comunidad internacional a y a la recuperación de la pandemia de COVID-19. El informe, titulado “Todos estamos juntos en eso: los derechos humanos y la respuesta a y recuperación del COVID-19”, transmite el mensaje clave de que los derechos humanos son esenciales, no solo para la eficacia de la respuesta inmediata de un Estado a la pandemia, sino también para su recuperación a corto, mediano y largo plazo. En una respuesta importante a sus críticos, quienes han acusado al Secretario General de dejar de lado a los derechos humanos, “Todos estamos juntos en eso” emite un grito de guerra para los gobiernos, la sociedad civil, las Naciones Unidas y el sector privado, de que “el virus amenaza a todos [y] los derechos humanos elevan a todos: al respetar los derechos humanos en este momento de crisis, construiremos soluciones más efectivas e inclusivas para la emergencia de hoy y para la recuperación de mañana”.

El nuevo informe se basa en el reciente “Llamado a la acción sobre los derechos humanos” de Guterres, así como en varios informes y declaraciones recientes relacionados con la pandemia de COVID-19, como “Responsabilidad compartida, solidaridad global: respondiendo a los impactos socioeconómicos de COVID -19“, el llamamiento del Secretario General a los gobiernos para “hacer de la prevención y reparación de la violencia contra las mujeres una parte clave de sus planes nacionales de respuesta al COVID-19”, y su llamamiento a una cesación del fuego global.

El informe “Todos estamos juntos en eso” se basa correctamente en la premisa de que “la pandemia de COVID-19 es una emergencia de salud pública – pero es mucho más: es una crisis económica, una crisis social y una crisis humana que se está convirtiendo rápidamente en una crisis de derechos humanos”.

“Los derechos humanos no pueden”, argumenta el Secretario General, “ser un pensamiento secundario en tiempos de crisis”. Más bien (en un eco de la iniciativa “Derechos humanos en primer lugar” de su predecesor), “las personas – y sus derechos – deben estar en primer lugar y en el centro”. Una “lente de derechos humanos “es esencial para ayudar a los gobiernos a “identificar quién sufre más, por qué y qué se puede hacer al respecto”, sin dejar a nadie atrás. Pero los derechos humanos también empoderan a las personas, en función del entendimiento de que todos, sin discriminación, tienen un derecho inalienable a un nivel adecuado de salud física y mental, a la vivienda, a la comida y al agua, etc.

En consonancia con los comentarios hechos durante el segundo chat web “Right On” en el 15 de abril, Guterres expresó el entendimiento crucial de que “el virus no discrimina a nadie, pero sus impactos sí – exponiendo profundas debilidades en la prestación de servicios públicos y desigualdades estructurales que impiden el acceso a ellos”. El Secretario General – de nuevo a la semejanza de las discusiones durante los debates de “Right On” – también llamó la atención para el “aumento del discurso de odio, de los ataques contra grupos vulnerables y los riesgos de respuestas duras de seguridad que debilitan la respuesta de salud”, especialmente ante “el contexto de creciente etno-nacionalismo, populismo, autoritarismo y retroceso contra los derechos humanos en algunos países”.

Guterres deja en claro que esto es completamente inaceptable. Las mejores respuestas gubernamentales al COVID-19 son aquellas que responden proporcionalmente a las amenazas inmediatas para la salud al mismo tiempo en que protegen los derechos humanos y el Estado de Derecho. Además, al formular esas respuestas, los gobiernos deben permanecer “transparentes, receptivos y responsables” y respetar plenamente la libertad de expresión y la libertad de asociación. En relación a este punto, el Secretario General enfatizó que “cualquier medida de emergencia, incluidos los estados de emergencia, debe ser legal, proporcional, necesaria y no discriminatoria, tener un enfoque y duración específicos, y adoptar el enfoque menos intrusivo posible para proteger a la salud pública”.

Reconstruyendo mejor

Es importante destacar que Guterres no solo posiciona los derechos humanos como centrales para los esfuerzos nacionales e internacionales para enfrentar la pandemia, sino que también posiciona el “pilar olvidado” de la ONU como clave para “reconstruir mejor” después de que la crisis haya disminuido.

Basándose en importantes iniciativas del Consejo de Derechos Humanos, como las de “la agenda de implementación global”, “los derechos humanos y los ODS” y “prevención”, el informe de Guterres argumenta que impulsar el progreso integrado hacia el logro de los ODS – “que están respaldadas por los derechos humanos” y las obligaciones y compromisos internacionales de derechos humanos de los Estados, incluidos los “derechos económicos y sociales” – puede ayudar a reconstruir economías y sociedades más inclusivas y sostenibles, y “refuerza la resiliencia a largo plazo”.

En el contexto de “reconstruir mejor”, Guterres también llama la atención sobre la importancia de aprender con el “regreso” del medio ambiente durante los bloqueos de COVID-19 y garantizar que en el futuro, el crecimiento económico y el desarrollo sean más sostenibles y sucedan en armonía con la naturaleza – en lugar que de manera conflictiva (por ejemplo, por un “nuevo acuerdo verde global”). Como argumenta el Secretario General en su informe: “La recuperación debe respetar los derechos de las generaciones futuras, mejorar la acción climática dirigida a la neutralidad de carbono hasta 2050 y proteger a la biodiversidad”.


Feature image: Secretary-General António Guterres attends High Level Segment of the 43rd Regular Session of the Human Rights Council. 24 February 2020. UN Photo / Violaine Martin. Licensed under CC BY-NC-ND 2.0 license.

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